
Crónica de una transformación
El panorama del trato animal en Colombia vivió un punto de inflexión con la revelación de una realidad que, hasta entonces, permanecía oculta bajo las carpas de colores. Todo comenzó con el lanzamiento de la campaña «Alto al sufrimiento de los circos» en Bogotá, una iniciativa que sacudió la conciencia colectiva del país.
Lo que el público celebraba como espectáculo era, en realidad, el resultado de un sistema de abuso. Una investigación secreta liderada por Animal Defenders International (ADI) a lo largo de Sudamérica documentó el trato sistemático que recibían los animales. Estos hallazgos, consolidados en un reporte y un video inéditos, marcaron el inicio de una cruzada nacional impulsada por ADI y la Fundación Colombiana Mentes Verdes.
El día en que el silencio se rompió
El Auditorio Anexo del Edificio de Posgrados de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional fue el escenario donde las pruebas salieron a la luz. Durante una conferencia de prensa, se exhibió por primera vez el video «Alto al sufrimiento animal en los circos», cuyas imágenes fueron descritas en el país como «de lo más enfermante nunca antes visto».
El catálogo de violencia registrado por las cámaras ocultas de ADI fue devastador:
- En el Circo África de Fieras, una llama era azotada constantemente y la chimpancé Karla recibía golpes en el rostro con una cadena.
- En el Circo Hermanos Gasca, se documentó al chimpancé Panchito gritando de terror mientras su entrenador lo golpeaba, además de trabajadores arrojando piedras a los monos.
- Diversos ponis eran sometidos a castigos físicos constantes durante sus extenuantes jornadas de entrenamiento.
El confinamiento: Una tortura silenciosa
Más allá de los golpes directos, la investigación denunció las condiciones antinaturales del cautiverio. Los animales vivían en espacios mínimos que imposibilitaban el ejercicio y la interacción social con su propia especie. Este entorno generaba un estrés profundo, manifestado en movimientos estereotipados, sumado a la falta de provisiones adecuadas de agua y alimento.
Jan Creamer, directora ejecutiva de ADI, fue contundente en su mensaje: «ADI y la Fundación Mentes Verdes creen que cuando las personas vean el sufrimiento de estos animales en nombre del entrenamiento, ellos darán la espalda a los circos».
El legado de una movilización
Bajo la consigna «Por favor, no ir a los circos con animales», se inició una distribución masiva de volantes, pósteres y reportes por todo el territorio nacional. Aquella movilización en la Universidad Nacional no fue solo una denuncia mediática; fue el motor de una presión social y política que buscó, desde su origen, que los circos itinerantes en Colombia dejaran de ser lugares de padecimiento para la vida silvestre.
Consulta el reporte completo
Para profundizar en los hallazgos técnicos y las evidencias recolectadas durante esta misión, te invitamos a consultar el reporte detallado de Animal Defenders International (ADI) sobre la situación de los animales en los circos de Sudamérica. Este documento fundamental sustenta científicamente la inviabilidad del bienestar animal en estas condiciones y permite conocer a fondo la realidad que motivó este cambio histórico.

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