
Han llegado las vacaciones de verano y, para muchos, será la oportunidad perfecta para disfrutar de la naturaleza y la vida silvestre. Existe una gran variedad de opciones éticas que apoyan las reservas naturales tanto en nuestro país como en el extranjero, además de colaborar con el rescate animal. Sin embargo, el simple hecho de salir a tu propio patio, llenar los bebederos y comederos para aves, y sentarte a contemplar la fauna local ya es una auténtica alegría.

Las vacaciones veraniegas nos brindan la oportunidad de conocer el mundo, la vida silvestre y otras culturas, pero no te dejes engañar para financiar la crueldad. Aquí te mostramos algunas cosas a las que debes prestar atención.

Disfrazados de «tradición», los encierros de toros atraen a personas agresivas y en busca de emociones fuertes (a menudo bajo los efectos del alcohol). El encierro de Pamplona atrae hasta un millón de espectadores mientras los toros, aterrorizados, corren por las calles. Nuestros investigadores han documentado estos eventos en Perú y Colombia: animales desconcertados son descargados de camiones y, parpadeando ante la intensa luz del sol, son atacados de inmediato por muchedumbres ebrias que los golpean, patean y escupen, promocionando esta abierta saña como «cultura». No hay nada de cultural ni de admirable en semejante salvajismo. La opinión pública colombiana apoya abrumadoramente (en un 85%) la prohibición de las corridas de toros, la cual entrará en vigor en julio de 2027: esto no es cultura colombiana. ¡Y aun así, los organizadores de estos violentos eventos insisten en afirmarlo!
Las llamadas «corridas» de toros (que en realidad son tortura pública, no una pelea) y los rodeos utilizan las mismas excusas. Son un entretenimiento para cobardes y maltratadores que disfrutan exhibiendo actos de crueldad y violencia contra especies naturalmente dóciles —vacas, toros y caballos—, deshonrando a toda la comunidad. ¡Jamás apoyes las corridas de toros, los encierros, los rodeos ni espectáculos similares!

Ese paseo a lomo de elefante al atardecer no es romántico, es maltrato. Las investigaciones de ADI sacaron a la luz los crueles métodos de entrenamiento en los mayores centros de adiestramiento de elefantes de EE. UU., donde los animales eran golpeados, hincados con barras de metal, sometidos a descargas eléctricas y consolados solo por sus propios gritos de dolor. Una vez más, los cobardes maltratadores eligen a una especie apacible. Las filmaciones en los campamentos de entrenamiento en Asia muestran a crías de elefante aisladas en jaulas de opresión para que no puedan escapar, siendo golpeadas sin piedad hasta doblegar su voluntad. Es algo desgarrador. ADI ha registrado métodos similares en todo el mundo destinados a infundir temor, mostrando cómo las caricias y palmaditas supuestamente «afectuosas» que se dan en público son, en realidad, un recordatorio y una amenaza: «Sigue obedeciendo o ya sabes lo que te espera». Puedes ver estas perturbadoras imágenes aquí.
A pesar de su increíble fuerza, la espalda de los elefantes no está diseñada para cargar personas. Debido a sus vértebras prominentes, protuberancias hacia arriba y escaso amortiguamiento, cargar humanos les resulta incómodo y les causa daños y dolores severos. ¡Nunca apoyes los paseos en elefante ni las experiencias de contacto, como bañarse con ellos!
La regla de oro que debes conocer y compartir con tus amigos y familiares es esta: Cualquier actividad que implique contacto humano con animales silvestres conlleva algún tipo de encierro, la alteración de sus deseos y comportamientos naturales, y el uso de castigos o entrenamientos brutales para someterlos, todo con el fin de garantizar la seguridad del SER HUMANO. Ese es el verdadero costo de la entrada.

Toda una vida de sufrimiento a cambio de un recuerdo de vacaciones. Si tienes la suerte de practicar esnórquel o buceo y se te une un grupo de delfines libres, puede ser la experiencia de tu vida. Algo muy distinto es pagar para interactuar con delfines que han sido capturados, confinados, entrenados y separados de sus familias; todo para estar disponibles, bajo demanda, para el siguiente turista. No te dejes engañar por lo natural que parezca el entorno: si no es el océano abierto, no es libertad. Los delfines silvestres no quieren besar a la gente ni arrastrarla por el agua sujetados de sus aletas; esos son trucos que han sido enseñados a tolerar, no muestras de afecto. Tras bambalinas, los delfines se mantienen hambrientos en corrales reducidos y solo interactúan con los turistas para poder comer. Interactuar con humanos no es una elección para ellos, es supervivencia. ¡Jamás apoyes el cautiverio de delfines y ballenas!

La crueldad de los circos continúa. La campaña Stop Circus Suffering de ADI ha logrado que más de 50 países prohíban el uso de animales silvestres en los circos durante los últimos 30 años, iniciativa que comenzó con la primera gran investigación encubierta en la industria. Que más de una cuarta parte de las naciones del mundo lo hayan hecho es una excelente noticia, pero aún queda camino por recorrer y muchos países siguen permitiendo esta crueldad arcaica, incluida gran parte de los Estados Unidos. Hasta ahora, ocho estados de EE. UU. han aprobado prohibiciones. Quedan cuarenta y dos. Este no es momento para detenernos; debemos continuar una y otra vez. Estos espectáculos informales dirigidos a los niños, en los que participan animales maltratados, les enseñan una visión equivocada de las demás especies: los ven como objetos de diversión y entretenimiento, en lugar de seres vivos, inteligentes y emocionales con derecho a su propia vida en la Tierra.
Nuestros estudios demuestran cómo los circos mantienen a los animales confinados en espacios pequeños y desolados durante la mayor parte del tiempo, privándolos del derecho a desplazarse, explorar, correr, jugar y convivir con sus grupos familiares. Encadenados, atados y encerrados casi todo el tiempo, son incapaces de comer cuando lo desean o de buscar fuentes naturales de agua fresca; es decir, todo aquello que, para cualquiera de nosotros, hace que la vida valga la pena. A esto se suma el brutal entrenamiento basado en la violencia, la intimidación y la privación.
Esta ha sido una campaña crucial a nivel mundial, ya que estos espectáculos de mal gusto enseñan a la niñez que está bien dominar y golpear a otro ser vivo para nuestro entretenimiento solo porque no se ve, vive o comunica como nosotros. Apoya únicamente a los circos con actos de talento humano: ¡JAMÁS asistas a circos con animales!

Las ferias locales y estatales pueden ser divertidas para las familias, pero un infierno para los animales. Hay mucho de qué disfrutar con los juegos mecánicos, los puestos de destreza, el algodón de azúcar y más. Sin embargo, también exhiben llamas, camellos, cebras y otros animales confinados, obligados a permanecer de pie todo el día bajo el calor. Estas especies han evolucionado a lo largo de miles de años para recorrer millas de terreno abierto en manadas familiares, explorando y cruzando ríos, desiertos, pastizales y bosques. Son seres inteligentes, emocionales y protectores de su grupo; el movimiento constante mantiene sus cuerpos sanos y los desafíos estimulan sus mentes. Si fueran humanos, las condiciones de estas ferias se considerarían una forma de tortura.
Lo peor de todo son atracciones como Sea Lion Splash, donde los mamíferos marinos viajan encerrados en contenedores lejos de la libertad del mar, o el Banana Derby, donde atan monos a la espalda de perros para correr en una pista, a un mundo de distancia de sus hogares en la selva y de la vida que conocen.
Verifica la oferta del evento y haz saber a los organizadores que no asistirás si hay sufrimiento animal o si se utiliza a los animales como accesorios o juguetes. Si presencias algo preocupante, toma fotografías o videos y envíalos a ADI para que podamos tramitar las denuncias y hacerlo público.

Las redes sociales están inundadas de fotos de personas abrazando animales exóticos, desde cachorros de tigre hasta crías de mono, utilizándolos como utilería. Detrás de cada fotografía y selfie hay una vida de sufrimiento para el animal, y debemos concienciar a la gente de que, al tomarse esas fotos, están alimentando este comercio.
Los traficantes matan a las familias para capturar a las crías de mono. Las afirmaciones de que los bebés han sido «rechazados por sus madres» son mentiras. Para mantenerlos dóciles, sus captores los aíslan y, a menudo, los drogan. A los monos les arrancan o rompen los dientes para evitar que muerdan y son aterrorizados para que se queden inmóviles sobre los hombros de las personas.

Diversión barata a expensas de los animales. Los cachorros de león y tigre nacidos en cautiverio son arrebatados de sus madres a una edad tan temprana que aún deberían estar amamantando, solo para pasar de mano en mano entre los turistas. Cuando crecen demasiado para ser manipulados, suelen terminar en zoológicos o circos. Los leones jóvenes también son utilizados para que los turistas caminen junto a ellos en entornos de apariencia natural; sin embargo, sus instintos están reprimidos, se les fuerza a ser sumisos y su vida es corta si se salen de la raya.
ADI está trabajando para ayudar al Gobierno de Sudáfrica a poner fin a la industria de la cría de leones, considerada una mancha en sus esfuerzos de conservación. Estas granjas reproducen leones constantemente para el entretenimiento turístico de acariciar cachorros. A medida que crecen, son derivados a cacerías enlatadas, donde se les confina en espacios reducidos para que los cazadores de trofeos tengan una presa fácil. Sus huesos también se venden como ingrediente para la «medicina tradicional». Los datos analizados por ADI muestran a cientos de leones criados en granjas trasladados desde el Estado Libre, la provincia del Noroeste y otras regiones hacia Limpopo, en el norte, famosa por sus «safaris». Los leones que han sido criados en cautiverio y alimentados toda su vida por humanos son atraídos fácilmente a una zona cercada; desorientados por el repentino cambio de lugar, se convierten en un blanco fácil para los turistas cobardes ¡Acariciar a un cachorro no es inofensivo!

Las calles de la ciudad bajo un sol abrasador no son lugar para los animales, y mucho menos para tirar de cargas turísticas. Lo que antes se romantizaba, hoy está bajo una gran presión: tras un incidente horrendo tras otro y la reciente muerte de una adolescente, los paseos en carruajes de la ciudad de Nueva York están en la mira. Drew McCormick, asesor de políticas de ADI, testificará la próxima semana en la audiencia del Concejo de Nueva York a favor de la prohibición de los carruajes tirados por caballos, medida respaldada por el Alcalde. Otras ciudades del mundo ya han aprobado prohibiciones similares, entre ellas Lima, Málaga, Praga y, recientemente, Filadelfia. ¡Vamos, Nueva York!
Cuando se convierte a un animal en una herramienta para arrastrar grandes pesos, el sufrimiento es inevitable. Varias agencias de viajes ya no promocionan los paseos en camello en destinos como Egipto, pero los recorridos en camello y burro siguen siendo comunes en muchos lugares. En una ocasión, Tim y yo pasamos horas subiendo y bajando los 588 escalones de Santorini (Grecia) hasta el pueblo de Fira para documentar la miserable vida de los burros y mulas que transportaban a los turistas. Fue agotador, deprimente y caluroso, y los animales eran golpeados para mantenerse en marcha. Desde entonces, las autoridades al menos han restringido el peso de los turistas que los pobres animales pueden cargar, pero este penoso negocio continúa. Por favor, ¡si no puedes caminar, usa el teleférico!

APOYA ÚNICAMENTE A SANTUARIOS AUTÉNTICOS. Cuando muestro a las personas el Santuario de Vida Silvestre de ADI (ADI Wildlife Sanctuary – ADIWS) en nuestras transmisiones en vivo en redes sociales, siempre me aseguro de aclarar que es muy posible que no veamos a los animales. Nuestros hábitats abarcan varias hectáreas, por lo que los leones y tigres pueden ocultarse si lo desean; es su terreno, es su hogar. Si uno de los residentes lo prefiere, puede acercarse a la cerca a observar a los humanos, pero es enteramente su elección. Desafortunadamente, hoy en día existe un número creciente de establecimientos de fauna en cautiverio que afirman ser santuarios cuando, en realidad, son falsos santuarios y centros de entretenimiento.
Así es como puedes reconocer un Santuario Auténtico, como ADIWS (nosotros y algunos otros santuarios sudafricanos nos regimos bajo este código):
- Proporciona a los animales rescatados el espacio y el entorno necesarios para expresar sus comportamientos naturales y sentirse seguros (lo que significa que disponen de espacio privado).
- Sin reproducción o cría.
- Sin contacto ni interacción del público con los animales; incluyendo el acoso para tomarse selfies.
- Ningún animal será maltratado, perseguido, asustado ni dañado de forma alguna.
- Sin visitas o contactos del público sin supervisión.
- Sin retiro de animales silvestres para exhibición, educación o investigación.
- Sin investigaciones invasivas o intrusivas.
- Sin comercio ni venta de animales o de sus partes corporales.

La mejor manera de contemplar la vida silvestre es en libertad, dondequiera que estés. Disfruta de la fauna local y convierte tu jardín o patio en un oasis y un refugio seguro. Si vas a viajar, explora la maravillosa fauna protegida en las reservas desde África hasta América y más allá (revisa sus políticas antes).
Hemos estado construyendo el ADI Wildlife Sanctuary desde 2018. El trabajo de construcción de los hábitats para los residentes y el alojamiento del personal ha sido intenso, junto con las carreteras, drenajes pluviales y sistemas de energía, alcantarillado y agua. Por ello, aún no hemos abierto al público. El próximo año contaremos con cupos limitados para huéspedes en la recién remodelada Chris L.C. Lee Guest Lodge. Podrás ver a los animales que has ayudado a rescatar: leones y tigres de circos y zoológicos, así como antílopes, tortugas, aves, cerdos, vacas, caballos y burros. Muy cerca de allí se encuentra uno de los parques nacionales de Sudáfrica, hogar de rinocerontes, elefantes, búfalos, jirafas, cebras, monos, babuinos y muchos más. Si te interesa, envíanos un correo electrónico y te informaremos sobre el alojamiento, los precios y la fecha de apertura. Correo: usa@ad-international.org / info@ad-international.org

En tus viajes durante estas vacaciones de verano, ya conoces lo que NO debes hacer; ahora disfruta de lo que SÍ puedes hacer:
- Disfruta de la vida silvestre en libertad: llévate a casa solo fotos y recuerdos.
- Si presencias algún acto de crueldad, repórtalo a los guías de viaje, a TripAdvisor y a ADI (usa@ad-international.org / info@ad-international.org) con fotos y detalles.
- Apoya a las empresas de turismo con políticas éticas que no promuevan actividades crueles con animales ni entretenimiento con fauna en cautiverio; explica a las demás empresas por qué no reservarás con ellas.
- Apoya la economía local, a los artistas y la artesanía con recuerdos éticos; nunca compres productos elaborados con partes de animales.
- Viste con causa usando una de nuestras vibrantes camisetas, sudaderas y suéteres de confección sostenible de nuestra tienda de EE. UU. / tienda del Reino Unido.
- Recuerda que la mayor parte del maravilloso entretenimiento, arte y deporte auténtico no implica sufrimiento animal; ¡hoy en día la Copa del Mundo ni siquiera utiliza balones de cuero! Disfrutemos todos de la vida y pongamos fin al sufrimiento animal.
ADI depende enteramente de las donaciones. Para ayudarnos a seguir luchando para acabar con las corridas y encierros de toros, los paseos en elefante, los circos con animales, los paseos en carruaje, los espectáculos con delfines y ballenas, y para cerrar las granjas de leones, por favor [dona aquí]. Con tus acciones y tu apoyo, estamos ganando esta batalla.

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