
Colombia dió un paso histórico al prohibir las corridas de toros en todo su territorio, relegando este cruel espectáculo al pasado. Este logro es el fruto de años de activismo de Animal Defenders International (ADI) y otras organizaciones que, como parte de la coalición Colombia Sin Toreo, impulsaron con determinación esta ley.
Eduardo Peña, de ADI Latinoamérica, señaló: «Desde 2017 hemos presentado proyectos de abolición total, pero muchos no prosperaron o fueron archivados por el sabotaje del lobby taurino. Este último proyecto enfrentó ataques feroces; sin embargo, el Congreso tomó una decisión sensata respaldada por argumentos éticos, legales y científicos».
Por su parte, Jan Creamer, Presidenta de ADI, celebró la noticia: «¡Bravo, Colombia! por actuar y poner fin a esta barbarie. Esperamos que otras naciones sigan este ejemplo y detengan este pasatiempo brutal. En una sociedad moderna y civilizada no hay lugar para la tauromaquia».
El camino hacia la victoria
La ley (Proyecto 309/24S/219/23C), autoría de la senadora Esmeralda Hernández, el representante Juan Carlos Losada y más de 40 congresistas de distintos partidos, fue aprobada en el Senado en septiembre. Tras cinco días de debates intensos, recibió el visto bueno final en la Cámara de Representantes el 28 de mayo con una votación contundente de 93 contra 2.
La Senadora Esmeralda Hernández expresó emocionada: «Hoy Colombia hace historia. Terminamos con más de 500 años de tortura animal en las plazas para dar paso a una sociedad más justa, digna y empática con la vida. Mi gratitud es para los ciudadanos y colectivos animalistas que nos inspiraron; trabajamos de la mano con ellos y con cada congresista que hoy le dijo sí a la vida y no a la crueldad. ¡Gracias, gracias, gracias!».
El Representante Juan Carlos Losada añadió: «¡Lo logramos! Después de más de 7 años de lucha, hoy podemos decirle a los miles de ciudadanos que aman la vida que Colombia elimina por fin esta tortura disfrazada de cultura».
Alejandro García, Representante a la Cámara y ponente del proyecto, destacó que Colombia sale de la vergonzosa lista de ocho países que aún permiten estas prácticas: «Es un honor haber defendido este clamor del 85% de los colombianos que rechazan la tauromaquia. Era hora de que el Congreso respondiera; hoy somos un país donde todas las formas de vida pueden convivir en paz».
Transición y futuro
Pese a la fuerte oposición de sectores con intereses económicos en el sector taurino, la ley establece un periodo de transición de tres años. La iniciativa incluye un plan de reconversión laboral para quienes dependen de esta actividad, y las plazas de toros se transformarán en espacios culturales diversos que impulsen la economía y el entretenimiento sin violencia.
Años de resistencia
ADI y Colombia Sin Toreo no descansaron desde aquel primer intento en 2017. Durante los debates finales, ADI recorrió Bogotá con vallas digitales móviles para exponer la realidad del sufrimiento de toros y caballos. El fin de semana previo a la votación, activistas realizaron vigilias con velas y carteles, recordando con nombre propio a los animales que murieron innecesariamente en nombre del espectáculo.
Este hito se suma a una sólida trayectoria de avances legales en Colombia: desde el Estatuto de Protección Animal de 1989, pasando por la prohibición de animales silvestres en circos (2013), la criminalización del maltrato animal (2016), hasta la prohibición de pruebas cosméticas en animales (2020).

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