
EL 24 de abril se conmemora el el Día Mundial de los Animales de Laboratorio, una fecha instaurada hace más de cuarenta años por la Sociedad Nacional Antivivisección y Animal Defenders International (ADI). Al igual que otras efemérides, este es un día para visibilizar ante la opinión pública a los millones de animales que mueren en experimentos realizados bajo estricto secreto en todo el mundo; investigaciones cuyos resultados, además, carecen de toda fiabilidad.

A lo largo de los años, hemos conmemorado este día de diversas maneras: desde multitudinarias manifestaciones con decenas de miles de personas marchando por las calles de Londres y vigilias frente a laboratorios, hasta eventos publicitarios, presentación de nuevas investigaciones encubiertas y labor legislativa. Este año, en el Reino Unido, estamos informando a los miembros del Parlamento sobre la necesidad de poner fin a los experimentos con perros, además de impulsar políticas gubernamentales para sustituir el uso de animales por métodos avanzados y relevantes para el ser humano. En Estados Unidos, estamos presionando al Congreso para que respalde las propuestas de la FDA encaminadas a reemplazar el uso de animales por tecnología y métodos de vanguardia. Por su parte, ADI en Colombia está organizando una protesta frente al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA).

Este día es también un momento para recordar cómo, a principios del siglo pasado, dos valientes mujeres, Lind af-Hageby y Leisa Schartau, se infiltraron en la Universidad de Londres para documentar el sufrimiento de un pequeño perro marrón que pasaba de mano en mano durante las clases, donde los animales eran diseccionados vivos frente a los estudiantes. Ellas tomaron notas detalladas y denunciaron la crueldad, lo que desató la violencia de los estudiantes, quienes marchaban entonando el vil cántico: «Ja, ja, ja, je, je, je, pequeño perro marrón, cómo te odiamos». Incluso Frances Power Cobbe, fundadora de nuestra Sociedad Nacional Antivivisección, fue atacada en nuestra propia oficina. Se erigió una estatua en memoria de aquel pequeño terrier, pero tras ser vandalizada en repetidas ocasiones, el monumento fue robado y desapareció. En 1985, levantamos un nuevo monumento en su honor.

Más de cien años después, el sufrimiento persiste, pero hemos logrado avances gracias a nuestras campañas, al financiamiento de técnicas avanzadas sin animales y a la conciencia generada por este día mundial:
- Poner fin a las pruebas de cosméticos en animales en el Reino Unido, Europa y otros países como Colombia.
- Prevenir lo que habría sido el mayor programa de pruebas con animales de la historia, propuesto bajo la directiva de pruebas de sustancias químicas de la UE, REACH.
- Terminar con el uso de grandes simios en experimentos en el Reino Unido y la UE.
- Finalizar la captura de monos salvajes para los laboratorios del Reino Unido y la UE.
- Terminar con la captura de monos nocturnos en la selva amazónica para experimentos de malaria en Colombia.
- Lograr la eliminación de varios protocolos con animales en laboratorios, como el método de ascitis para la producción de anticuerpos.
- Terminar con el requisito de las disecciones escolares en muchos países.
- Desarrollar tecnologías y métodos avanzados sin animales para la investigación y las pruebas; por ejemplo, uno de nuestros proyectos de investigación desarrolló la primera prueba estándar sin animales para rellenos dentales.

En este momento, podríamos estar en el umbral del mayor cambio hacia el abandono de los experimentos con animales que el mundo haya visto jamás, pero solo si lo aprovechamos. Ahora es el momento en que debemos afianzarnos y presionar más fuerte que nunca.
Por primera vez, estamos viendo a los gobiernos admitir que los experimentos con animales no solo son crueles, sino que son mala ciencia. Este es el cambio de mentalidad que necesitamos. Con el gobierno del Reino Unido y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) anunciando sus «hojas de ruta» para poner fin al uso de animales en los laboratorios, y Colombia trabajando en una ley similar para reemplazar los experimentos con animales, este es un momento importante en la campaña.

El Ministerio del Interior del Reino Unido nos ha asegurado que la prueba de pirógenos en conejos, de más de 100 años de antigüedad, está en vías de ser prohibida; una prueba que hemos denunciado en el pasado, en la que los conejos son inmovilizados en cepos, se les inyecta una sustancia de prueba y se controla su temperatura. Y la horrorosa prueba de nado forzado en ratas está destinada a seguirle, si seguimos presionando y trabajando para ello.
Un factor crítico para este progreso es la creciente aceptación entre la ciencia, los reguladores y los gobiernos de que los experimentos con animales son poco fiables, poco éticos e innecesarios.

Los modelos informáticos avanzados, la tecnología de órgano en un chip, los tejidos humanos cultivados en laboratorio y otras técnicas no solo son humanos, sino que también son más precisos, ofreciendo perspectivas directamente relevantes para la biología humana.
Este ha sido un camino largo y duro, pero los animales necesitan tu ayuda en este Día Mundial de los Animales de Laboratorio más que nunca. Hoy no hacemos una pausa, seguimos adelante.

Envía un mensaje hoy a tu representante en el Parlamento o Congreso, instándole a acelerar el progreso en las promesas de la «hoja de ruta» para poner fin a los experimentos con animales.
No te detengas nunca. No te desanimes jamás; nunca, nunca te rindas hasta que ganemos.

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