El proceso de Ori y Ben-Tzur

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Un cachorro de león mirando a la cámara en un ambiente de oficina.

El pequeño Ori luce adorable en la foto de arriba; sin embargo, no es una imagen tierna, es trágica.

A esta edad, el joven Ori aún debería estar amamantando con su madre, pero en su lugar, fue arrancado de ella para convertirse en un producto de venta en el tráfico ilegal de vida silvestre. Pasó de mano en mano, obligado a recibir abrazos y a posar para fotos, mientras sus dueños presumían el estatus de poseer un león como #MascotaTrofeo. Privado de todo lo que necesitaba, fue forzado a depender de los humanos. Pero el día en que se tomó esta fotografía, la suerte de Ori cambió.

Dos cachorros de león jugando juntos en un espacio con paja.

Ori fue confiscado en una vivienda por la Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel (NPA) durante un operativo contra el tráfico ilegal de animales. Había sido robado de su madre siendo tan pequeño que buscaba desesperadamente la atención humana, pero Ori tuvo otro golpe de suerte. Menos de una semana antes, la NPA había rescatado a otro cachorro, Ben-Tzur, tras encontrarlo atado a un árbol. Existe la gran posibilidad de que ambos sean hermanos; lo que es seguro es que se han convertido en hermanos por elección y afecto. Ben-Tzur ha ayudado a Ori a recuperar su confianza, dándole seguridad cuando está nervioso y ayudándolo a ser un león otra vez. Estar con Ori también ha fortalecido la seguridad de Ben-Tzur.

Una mujer interactuando con un león a través de una jaula, preparándose para su traslado.

Ahora, los pequeños están a punto de dar otro paso gigante: una nueva vida en el Santuario de Vida Silvestre de ADI en Sudáfrica.

Hemos estado trabajando desde enero para traer a los chicos a casa y estamos a solo un permiso de confirmar su vuelo. Necesitaban salir rápido, ya que el espacio temporal donde se encuentran les está quedando pequeño; ADI asumió el riesgo financiero y dijo que sí.

Con tu ayuda, Ori y Ben-Tzur tienen casi toda su vida por delante. Ya no estarán atados a un árbol ni viviendo en un sótano pasando de mano en mano, sino recorriendo hectáreas de libertad en la tierra de sus ancestros.

Debemos luchar contra los traficantes, hacer cumplir las leyes y ayudar a las autoridades a decomisar animales; a veces, la ventana de oportunidad es mínima. Por favor, ayuda a ADI a hacer valer la ley, a traer a Ori y Ben-Tzur a casa y a cuidarlos de por vida.

Autor

  • Jan Creamer es la presidenta y fundadora de Animal Defenders International (ADI), que actualmente es uno de los grupos de campaña por el bienestar animal con mayor perfil en el mundo, con oficinas en Los Ángeles, Londres y Bogotá.

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